domingo, 17 de enero de 2010

Sara


Abraham no estuvo solo en su vida como el gran patriarca del pueblo judío. A su lado, su fiel mujer Sara vivió la mayor parte de su vida junto a él. El dato más importante en la condición de Sara quizás haya sido que su infertilidad no le permitía tener hijos. Ante este impedimento, propuso a Abraham que tenga un hijo con una esclava, para poder formar una familia.
En su perenigraje mesopotámico, Abraham y Sara se encuentran en Egipto. Los egipcios se quedaron impresionados con la belleza de Sara, por lo que Abraham tiene que declarar que Sara es su hermana, y no su esposa, para que le permitan vivir con él. Sin embargo el faraón exige tener a esta bella dama a su lado, y allí se produce el momento en el que se le informa mediante, según dicen, los oráculos de que Sara es esposa de Abraham. Los dos son desterrados de Egipto.
Luego de tener un hijo con la esclava, al que llamaron Ismael, se produce el momento en que se le es anunciado a Sara que Dios le concederá un hijo: Sara echa a reír, argumentando que a su edad era imposible.
“…rió para sus adentros y dijo: Ahora que estoy pasada, ¿sentiré el placer, y además con mi marido viejo?” (Génesis 18:12)
Sara en fin tiene a su hijo Isaac, aproximadamente según reflejan algunos estudios, a la edad de 90 años.
Sara es el personaje que refleja la risa en la Biblia, de hecho sus palabras al nacer Isaac consignan un mensaje de felicidad al mundo: “Dios me ha dado de que reír, todo el que lo oiga se reirá conmigo”. De allí surge entonces para las generaciones siguiente, incluso hasta la actualidad, la iconografía de de la felicidad y es concebida por algunos escritores como la primera expresión de la risa en los antiguos evangelios.

sábado, 16 de enero de 2010

Abraham

La religión es una fuerza vinculante en la que se basan la mayoría de los conceptos éticos y morales en los que se basa la sociedad contemporánea. Se entiende la fe como elemento primordial en una relación religiosa, elemento que se articula a su vez con uno mucho más poderoso e importante: el Dios al que alabar.

Desde el principio de los tiempos, los pueblos han construido numerosas creencias relacionadas con la naturaleza. Así, las sociedades tendían en su antigüedad a la concepción de una religión politeísta en la que para diferentes cuestiones o puntos muertos en las creencias eran subsanadas con las alabanzas a un dios nuevo que llenara aquellos espacios.

Sin embargo, hacia aproximadamente el siglo XV a. C. Abraham “funda” una vertiente que para su época fue revolucionaria: el monoteísmo. Este nuevo modelo de creencia religiosa consistía en la idolatría a un solo Dios, amo y señor, creador del universo en su totalidad. Abraham se constituyó rápidamente en el primer patriarca de algunas de las religiones más importantes e influyentes de la actualidad: el cristianismo, el judaísmo y el islam.

La figura de Abraham ha sido interpretada de diferentes maneras a lo largo de la historia. Los musulmanes y los cristianos quizás lo encuentren como la fuente creadora de su creencia. Mientras que los judíos actuales le atribuyen mayores calificaciones como considerarlo el padre fundador de dicha vertiente religiosa.

Lo cierto, es que ante los estudiosos Abraham fue un fiel seguidor de sus costumbres. El mejor ejemplo de esto es el valor de la palabra en la construcción de contratos, o en la denominación y los respetos a las estructuras de las comunidades “nómades” de las que formaba parte como nuevo pueblo de Dios: los habiru. Además es de importancia reconocer como posibilidad que el intento de sacrificio de Isaac, su tan preciado hijo, consistía quizás en concretar un pacto con Dios, para el cual no era suficiente el sacrificio de cualquier animal: tenía que estar atado a la cargar emocional que significaba Isaac, por todos los esfuerzos de su madre Sara, quien era infértil, para concebirlo. Pero el sacrificio de Isaac será tratado posteriormente, con la participación de identidades relevantes de las religiones actuales.

viernes, 15 de enero de 2010

Informar para sustentar la fe

¿Qué es la religión sino el sostén escencial de la vida como sociedad humana? ¿Por qué es válido el intento de Abraham de sacrificar a su hijo, entendiendo la muerte de un hijo de Dios? ¿Acaso todos los valores éticos y morales no están contenidos por la Biblia? ¿Judíos y católicos acaso no creen en un mismo Dios? ¿Por qué están separados entonces? ¿Por qué los judíos tienen más mandamientos que los católicos si a ambos se los entregó Dios mediante su maniestación a Moises?
Éstas y muchas preguntas más son interrogantes comunes que los jovenes hacen a las autoridades, si es que el contexto social en el que viven les permiten comentar estas dudas y tantas otras que algunas sociedades conservadoras quieren silenciar: aún hay muchos que no entienden que la única manera de reforzar la fe es animarse a estudiarla y a dar argumentos válidos-y no pragmatismos ciegos-, para que la Iglesia católica y el publo judío prevalezcan como hace milenios.
En esta, la era de la información es de suma importancia que las religiones y los pueblos unanen esfuerzos para lograr mayor acceso de parte de la población a la religión y a la palabra de Dios, pero se debe entender que es importante que salgamos de preconceptos y miedos para poder reforzar nuestras creencias teniendo menos dudas y animandono a descubrir algunos de los misterios que rodean a las religiones a las que pertenecemos.